En el Día Internacional de la Mujer, en Puente Alto no solo conmemoramos una fecha: reconocemos historias, trayectorias y liderazgos que día a día fortalecen la salud pública de nuestra comuna.

Hoy, en nuestros centros de salud, existe una convicción clara: creemos en la perspectiva de género y en la importancia de generar más y mejores espacios para el desarrollo de las mujeres.

Actualmente, 9 de nuestros centros de salud son dirigidos, conducidos y liderados por mujeres, profesionales que han destacado por sus capacidades, liderazgo y vocación de servicio, siendo las mejores calificadas para esta labor en los concursos públicos realizados.

Para la directora de salud, Juliette Figueroa: “Las mujeres han incorporado una mirada más integral no solo del cuidado sino del liderazgo, entendiendo que la salud no se limita a procedimientos, sino que también implica capacidad de gestión, conducción, bienestar y dignidad para quienes trabajan y para quienes se atienden en nuestros centros”.

Este liderazgo y capacidad de gestión no solo fortalece nuestra red de salud, sino que también demuestra que avanzar hacia una mayor igualdad de oportunidades es clave para construir instituciones más justas, diversas y cercanas a la comunidad.

Así lo expresa Valeria Cuevas, coordinadora de Prevención de Riesgos UGRED, quien destaca que: “La prevención no es solo cumplir normas, sino proteger personas. En un espacio históricamente masculinizado, hoy estamos demostrando que el liderazgo femenino aporta solidez técnica, colaboración y una gestión profundamente centrada en las personas. Porque liderar también es abrir camino para que otras puedan avanzar”.

Mientras que la doctora y subdirectora de Gestión Territorial, Nathaly Wood, reflexionó sobre su rol dentro del sistema de salud y las brechas que aún enfrentan las mujeres:
“Como mujer dentro del sistema de salud, he promovido una gestión que pone en el centro la equidad, la participación comunitaria y el reconocimiento de los determinantes sociales de la salud. Esto implica comprender que muchas de las brechas sanitarias que enfrentan las comunidades —especialmente mujeres, personas cuidadoras, adultos mayores y poblaciones vulnerables— están vinculadas a condiciones estructurales como la pobreza, la sobrecarga de cuidados y el acceso desigual a servicios”.

Asimismo, Wood, agregó: “Mi sello como mujer, médica y líder en salud pública se construye desde una mirada profundamente territorial, humana y comprometida con la equidad en salud. Creo firmemente que los liderazgos en salud pública deben construirse desde la confianza, el respeto por los equipos y la capacidad de generar redes que permitan responder de manera integral a las necesidades de la población”.

Ese mismo espíritu se refleja en quienes, desde distintos roles, desafían estereotipos y marcan la diferencia en terreno.

Viviana Valenzuela, conductora y TENS, lleva 27 años manejando. Comenzó a estudiar a los 41 años y fue destacada en su formación. En la conducción de una ambulancia no solo traslada pacientes: entrega contención, empatía y humanidad en momentos críticos. “Este trabajo no tiene género, sino vocación por la salud pública”, afirma con orgullo.

Natalia Lobos, también conductora, busca derribar mitos arraigados. “Queremos acabar con la idea de que las mujeres conducen mal o somos el sexo débil”, señala. Con cuatro años en el área de la salud, su presencia en las calles y en emergencias es parte de un cambio cultural que avanza con fuerza y convicción.

En este 8M reconocemos a cada mujer que lidera un centro de salud, que coordina equipos, que conduce una ambulancia, que previene riesgos, que lidera, que gestiona y que sostiene el sistema con profesionalismo y compromiso.

Porque cuando una mujer avanza, avanzamos todas.

Y en Puente Alto, las mujeres no solo participan en la salud pública: la transforman cada día.