Actualmente 83 familias reciben diariamente el apoyo, entrega y cuidados de este equipo, que contribuye al desarrollo de la autonomía personal e integración de sus usuarios.
La felicidad era enorme, y es que 10 años no se cumplen todos los días. El Centro de Integración María Isabel (CIMI) cumplió una década de trabajo al cuidado de vecinos y vecinas, entre 29 y 59 años, en situación de discapacidad intelectual de moderada a severa, de carácter permanente y con necesidades de supervisión o asistencia constante.
Durante estos años, el equipo interdisciplinario se dedica al desarrollo de la autonomía personal de quienes son parte del centro, promoviendo la inclusión y participación de ellos en diferentes grupos y actividades significativas, contribuyendo a su bienestar personal y el de sus familias, dado que ayuda a la disminución de la sobrecarga de los cuidadores.
En esta ocasión, los usuarios y funcionarios se motivaron con las alianzas y tuvieron una semana completa llena de actividades, que incluyeron la elección de su reina y rey.
Su director, Guillermo Aguirre, quien también fue parte de las actividades de celebración, destaca la importancia de este espacio en Puente Alto, siendo una comuna pionera en este tipo de dispositivos: “Estamos muy contentos de haber cumplido un año más de vida. Le agradecemos a nuestro alcalde, Matías Toledo, dado que esta estrategia es financiada por el municipio. En el CIMI los usuarios se relacionan, socializan y participan en diversas actividades, que los hacen integrarse y ser parte de su comunidad”, señaló.
Porque en Puente Alto vamos mucho más allá, esperamos que la familia CIMI siga creciendo mucho más. ¡Feliz Aniversario!
